Compromiso y Conveniencia

Un compromiso puede ser experimentado cuando excede la conveniencia. A aquello que es conveniente, no lo llamas compromiso. ¡Si haces algo por conveniencia propia, tu compromiso se cae a pedazos causando aún más inconveniencia! Si dejas caer tu compromiso porque es inconveniente, ¿puedes sentirte cómodo? A menudo, lo que es conveniente no brinda confort, pero da la ilusión de comodidad. Al mismo tiempo, si estás estancado en un compromiso, y a menudo es inconveniente, no podrás ser capaz de llevar a cabo tu compromiso, y éste sólo generará frustración. La sabiduría es lograr el equilibrio entre conveniencia y compromiso, porque ambos proporcionan confort al cuerpo, a la mente y al espíritu.

Aquel que busca conocimiento debería olvidar la conveniencia, del mismo modo que los soldados, los gobernantes, los alumnos, los buscadores de riquezas, y todos los que proveen servicios esenciales para todos. Aquellos que quieren ser creativos y aventureros, trascienden la conveniencia. A aquellos que son ambiciosos y tienen pasión por una meta, no les interesa la conveniencia. Para los sabios, su compromiso es su confort. Cada vez que su compromiso es agitado, su confort también se agita. Para el perezoso, su compromiso es su tortura, aunque es el mejor remedio. El compromiso siempre te traerá confort en el largo plazo.

P: ¿Hay compromisos que pueden ser abandonados?

Sri Sri: Sí. Algunas veces, cuando tomas un compromiso sin una visión, te sientes ahogado cuando tu visión se expande. Tales compromisos, hechos con perspectivas cortas, pueden ser abandonados. Un compromiso pequeño y poco importante puede ser dejado en pos de un compromiso mayor. Compromiso con los medios pueden ser abandonados por los compromisos con las metas. Cuando tu compromiso trae desdicha para muchos en el largo plazo, puede ser abandonado.