El mundo te pertenece

El placer o el dolor es una sensación intensa en el cuerpo que mide entre 4 y 6 pies (entre 1,50 y 1,80 m). Cuando no estamos atrapados en esto, entonces somos completamente sinceros y capaces de decir: “Te pertenezco”. Allí es cuando todos los antojos y aversiones, deseos y dudas se vienen abajo – y por un momento, el mundo te pertenece. Todas las miserias que rodean el “yo”, “yo”, “yo”, “yo quiero esto”, “me gusta esto”, “no me gusta aquello”… déjalas ir. ¡ El sol nace y se esconde, el pasto crece, el río fluye, la luna brilla y yo estoy aquí para siempre!

P: ¿Cómo te sientes si alguien te alaba?

Sri Sri: Tímido, feliz, grandioso, avergonzado…

Te produce algo, ¿no es cierto? ¡No me produce nada a mí! Cuando alabas a la luna, a las montañas, al Lago de Lucerna, a la Selva Negra… no les hace nada. Permanecen iguales.

Como ellos, yo soy parte de la naturaleza. Si disfrutas alabándome, puedes hacerlo. En realidad, ¡no tienes opción! (risas)

Puedes hacer conmigo lo que quieras. Estoy aquí para ti. ¡Soy tu juguete!