La felicidad brota de la fe.

Es sólo a través de méritos que puedes tener fe. Cuando no tienes fe, no puede haber felicidad en tu mundo interior ni exterior. La felicidad brota de la fe y del olvido de la conciencia del cuerpo. Dolor y tristeza significan que tu tienes conciencia de tu cuerpo. Cuando eres feliz tú no sientes tu cuerpo, y cuando te deprimes, tienes dolores y molestias.

Pregunta- ¿Entonces, por qué en la meditaciones guiadas llevamos la atención a varias partes de nuestro cuerpo?

Respuesta- Para disparar una flecha hacia adelante, tienes que llevarla hacia atrás. En el mismo sentido, cuando llevas la atención a varias partes de tu cuerpo, ese proceso te libera de la conciencia de tu cuerpo.

Primera publicación en "Celebrando el silencio".