Prestigio y Honor, tu jaula dorada

El honor reduce la libertad. Tu fama, honor y virtud puede limitar tu libertad. Nadie espera que una buena persona cometa un error. De ese modo, mientras mejor persona eres, mayor es la expectativa que la gente tiene de ti. Es entonces, cuando pierdes tu libertad. Tus virtudes y buenas acciones son como una jaula de otro. Nadie espera nada de una mala persona.

La mayoría de las personas estás atascadas en esta jaula de prestigio y honor. No pueden sonreir. Están constantemente preocupados respecto de cómo mantener su prestigio y su honor. Esto se vuelve más importante que su propia vida. Ser bueno o hacer el bien para mantener el prestigio y el honor, no tiene valor. El prestigio y el honor pueden traer más miseria en la vida que la pobreza misma.

Muchos desean la fama, pero pocos saben que están buscando una jaula. Es un arte ser reconocido y no ser sofocado por ello. Sólo los sabios conocen esto. Para alguien sabio es natural ser honrado, y él no se preocupa ni siquiera si esto se cae a pedazos. A pesar de tener fama o prestigio, vivirá como si no tuviera ninguno. Una persona sabia puede manejar la fama sin sentirse sofocado, ¡porque él está loco también!  Haciendo el bien a la sociedad, uno gana prestigio, después, disfrutando del prestigio y del honor, uno pierde su libertad.

P: ¿Entonces, cómo mantener la libertad?

Sri Sri: Siendo como un niño, considerando al mundo como una broma o un sueño.