Ravi Shankar hizo meditar a 150 mil personas en Palermo

10th of Sep 2012

Tiene algo de rockstar , otro tanto de mesías y un resabio infantil . Será porque el público lo esperó como en la previa de un recital, agitando palmas. O porque cuando apareció –lentes de sol, túnica blanca– caminó por la pasarela ydividió el mar de manos que iban de acá para allá. ¿O será que imitó al artista adolescente Justin Bieber formando un corazón con los dedos? O tal vez porque cuando tomó el micrófono dijo con voz finita: “Hola Argentina, hola todo el mundo. Estoy muy feliz de estar aquí”. Y entonces, la ovación.

Sri Sri Ravi Shankar, el hit de la pre–primavera , se despidió ayer de Buenos Aires con “El Planeta Medita”, un encuentro de meditación masiva que reunió a casi 150 mil personas en Palermo . El evento se transmitió en tiempo real a 300 ciudades y fue organizado por la fundación El Arte de Vivir, que él preside. El gurú espiritual partirá hoy a Iguazú por un semana y luego abandonará nuestras tierras rumbo a Perú para trasmitir su mensaje: “Todos queremos una sociedad libre de violencia y estrés . ¿No es así?” También espera que en el país hermano le respondan como en Argentina: “¡Sííííííííí!”.

Practicantes de yoga, hippies, jóvenes modernos.

Discapacitados motrices, mentales. No videntes. Desesperados. Deprimidos. Adultos mayores y niños. Curiosos, muchos. Y gente común atraída por la mirada dócil de guruji, ésa que los medios repitieron una y otra vez durante la semana que pasó. Todo –convocatoria, stands, dimensiones del escenario, voluntarios en la organización, practicantes de la meditación, militantes de la respiración– se multiplicó si se lo compara con el mismo evento que se realizó el año pasado, pero en el Planetario.

Al líder hindú hubo que esperarlo: tiene un agenda agitada y desde la organización contaron que quería descansar un rato antes de llegar a los bosques. “Ya viene Ravi Shankar. Mientras, no vamos a parar hasta que los colectiveros canten mantras”, agitaban desde el escenario y el público respondía con aplausos.

Hubo gente que se vino desde el interior del país en micros escolares.

Otros caminaron por la avenida Dorrego como en una peregrinación. Y algunos que fueron a ver a Patricia Sosa, figura del show luego de la meditación. En los bosques no quedó espacio para autos ni bicis. Con mucha paciencia, buscando un retazo de sol en el pasto, la gente tiró su lonita y alistó el mate.

Ayer no fue la tarde para los vendedores de panchos y tampoco para los de choripán, morcipán o bondiolitas. En cambio, los que ofrecieron sushi vegetariano, dulces caseros, frutas y verduras orgánicas, jugos naturales y comida viva, se fueron contentos. En Mutare, el stand de cocina vegetariana hindú, no pararon de salir los bombones de leche condensada y almendras , a $ 5 la unidad. Organic Orchard se quedó sin manzanas verdes. Vendieron 90 kilos a $ 15 cada uno.

“Hay mucha paz. Pero también se nota que hay una movida comercial, es como un gran show ”, opinó Lucía Pugnalini, de Rosario. Su hermana, Memé, asiente aunque piensa que “cada uno puede tomar lo que le importa, transformarlo e incorporarlo”. Ellas y Juan Andrés Rivera vendieron trufas con semillas. Dicen que les fue bárbaro. Hubo muchos que se acercaron por curiosidad. Como Fernando Veiga: “Me llevo una experiencia más”. Acompañó a su hermana, Liliana, que hizo el primer nivel del curso de respiración de El Arte de Vivir hace diez años. Cuenta que no pudo sostenerlo en el tiempo. “Entonces lo hice otra vez. La sensación es como cuando volvés de vacaciones: estás con más pilas, con más energía”, confía ella.

Ravi Shankar aún no llegó pero los más experimentados preparan el cuerpo para lo que viene. De cara al sol, cierran los ojos, se incorporan.

Levantan los brazos, rotan la cabeza a la izquierda y después a la derecha.

Se concentran. Otros prueban la cámara de fotos. O preguntan dónde están los baños químicos o los tachos de basura: dos cosas difíciles de encontrar en el evento.

Hasta que por fin el hindú pisó el escenario y dijo que estaba muy feliz de estar aquí. Recordó que el encuentro se estaba transmitiendo para cien países, lo que pone a Argentina al frente en esta nueva tendencia de respirar en forma conciente. “La meditación es un viaje del movimiento a la tranquilidad , y del ruido al silencio”, recitó el gurú. También reflexionó: “El cuerpo es como la mecha de la vela y la vida es como la llama” . El y el resto entonaron tres veces el mantra “om”. Entonces, le hicieron honor ese mínimo e inconciente acto reflejo: respiraron. Y Shankar se fue como vino, hecho una estrella .

POR VICTORIA DE MASI