Descanso profundo con meditación.

Cuando la mente se libera de la agitación, se vuelve tranquila, serena y en paz, allí la meditación sucede.

Cuando la mente se dedica a alguna actividad, se cansa. Por eso,  cualquier tipo de concentración, contemplación o cualquier actividad en la mente puede drenar tu sistema. La meditación no te descarga, sólo te da un profundo descanso y te retira de todas las actividades sensoriales como ver, escuchar, oler, degustar. Es casi como un sueño, pero no es dormir exactamente. La meditación no es concentración, es la desconcentración, dejar ir.

¿Cuándo se puede descansar? El descanso es posible cuando has detenido todas las actividades. Cuando dejas de moverte, dejas de trabajar, hablar, ver, oír, oler, gustar, pensar , entonces consigues el reposo o el sueño. En el sueño te quedas sólo con las actividades involuntarias como la respiración, el ritmo cardíaco, la digestión de alimentos, la circulación sanguínea, etc.   Sin embargo, esto no es un descanso total. Cuando la mente se asienta, sólo entonces  el descanso total o la meditación sucede.

Hay tres modos en nuestra conciencia: vigilia, soñar y dormir, y un cuarto modo es el estado meditativo. Es decir, tú eres consciente en tu interior pero sin embargo te encuentras totalmente en un profundo estado de reposo. La meditación calma la mente y te da un profundo descanso.

¿Qué sucede en tu mente cuando tienes que esperar por algo? ¿Te das cuenta del tiempo que pasa? En la espera, observas cada momento que está pasando y esta misma espera puede llevarte a la meditación. Cuando tienes que esperar, puedes estar frustrado o meditativo. Sentir el tiempo es meditación.

La meditación es el viaje desde el sonido al silencio, del movimiento a la quietud. Es un complemento de la actividad, a pesar de que parece ser completamente el factor opuesto. Para un profano, podemos clasificar la cosa entera en siete niveles de existencia: el cuerpo, la respiración, la mente, el intelecto, la memoria, el ego y el punto de referencia del cambio que llamamos el "Ser". Tú sabes que en la vida, nos damos cuenta de que todo está cambiando. Y ¿cómo sabemos del cambio, si no hay ninguna referencia en la mente? Hay algo en nosotros que no está cambiando. Eso es algo que ha estado en nosotros, lo llamamos el Ser o el aspecto no cambiante de nuestra conciencia. Por lo tanto, la meditación es un viaje a esta referencia que no cambia de nuestro Ser, la conciencia.

Con la respiración eres capaz de silenciar la mente mucho más rápido y puedes hacerlo en cualquier momento y en cualquier lugar. La gente de cualquier religión no tienen nada que objetar, porque la respiración no tiene religión, no tiene nacionalidad.

Sri Sri Ravi Shankar: Primera publicación Rishimukh