Abandona tus intenciones

Una fuerte tendencia por seguir haciendo algo, sea importante o no importante, se vuelve un impedimento para la meditación. Hacer, comienza siempre con una intención, que después se traslada a una acción. Aunque la intención surja del Ser, cuando comience a hacer eso, no dejes que se instale. Todas las intenciones, buenas o malas, triviales o importantes, necesitan caerse para que la meditación se produzca.

Vijay: ¿Pero, no es dejar caer todas las intenciones, una intención?

Sri Sri: Sí, pero esa intención es la última y necesaria intención. Dejar caer las intenciones no es un acto – sólo la intención misma de dejar caer las intenciones sirve para este propósito. Dejar caer todas las intenciones aunque sea por un momento te aproxima al Ser – en ese instante se produce la meditación.

Mientras te sientas a meditar, tienes que dejar que el mundo sea como es. La repetición de la meditación es para habituar nuestro sistema a parar, y comenzar la actividad a voluntad.  La habilidad de hacer esto conscientemente es una habilidad muy preciosa.