Anasuya

El conocimiento será diferente en los distintos niveles de consciencia. En un nivel particular  de consciencia, se volverá anasuya. Anasuya está desprovisto de ojos que buscan errores. Si un espejo está sucio, necesitas un paño para limpiarlo. Pero si tus ojos tienen cataratas, limpiarlo no bastará. Primero tienes que remover la catarata. Después puedes mirar si el espejo ya está limpio.

Hay cierto estado de la mente que siempre encuentra culpa, aún en las mejores condiciones del mundo. Cuando das lo mejor a una persona en este estado mental, aún así encuentra que algo está mal. Esa clase de estado mental no puede conocer el sagrado Conocimiento. Krishna le dice a Arjuna que le está dando el Secreto Real, porque él es anasuya. “Tú no estás encontrando culpa en Mí, aunque estás tan cerca.”

Desde cierta distancia, hasta los cráteres pueden no ser vistos. Hasta en una superficie llana puede haber agujeros. Si sólo estás interesado en agujeros, no verás la magnificencia de las cosas. Si no estás en anasuya, el Conocimiento no florecerá en ti. Entonces, no tiene sentido dar Conocimiento.

P: ¿Qué hay respecto de la discriminación ?

Sri Sri: Si está en tu visión, tu visión encontrará discriminación. En el momento en que te alejas del camino, todo estará mal, eso no es anasuya. Por ejemplo, tienes un amigo, y después de diez años, decides dejarlo. Cuando parte, no ves lo bueno en esa relación. Encuentras culpas. Eso no es anasuya.

Sin embargo, una vez que descubres que tienes la visión equivocada, la mitad de la visión ya ha desaparecido. Hay una línea muy fina allí. No puede haber mejor ejemplo que el de la catarata. En lugar de decir: “Mi visión está borrosa”, dices: “El mundo entero no está bien definido”. Suponte que alguien está entrando. Hay viento, entonces tú cierras la puerta. ¡Pero la persona piensa que le cerraste la puerta en la cara! Esto es asuya. No es anasuya. La mayoría de la gente es así.

Asuya es encontrar culpas. Es ver un intento malicioso en todas partes. Es como cuando un niño dice: “¡Mamá, no me amas!” La visión del niño es equivocada. Si la madre no ama al hijo, ¿quién lo amará? Es lo mismo que cuando alguien me dice: “Guruji, ¡no me amas!” Si yo no los amo, olvídalo. ¡Nadie más en el mundo lo hará! ¿En qué otro lugar encontrarán amor? En ningún lugar. Una madre puede frustrarse pero un Maestro, no.

P: Parecería que no puedes tener anasuya a menos que estés iluminado.

Sri Sri: No siempre. Esa es una excusa. Para iluminarte, debes tener esta visión.