Bendecidos son aquellos que no ven a un error como un error.
No obstante es difícil no ver tu propio error. Exteriormente puedes justificarte o probar tu inocencia, y sin embargo el error pincha tu conciencia. No te justifiques. Siente en cambio el pinchazo del error. Ese mismo pinchazo te quitará del error.
Un error significa algo que te trae miseria en un largo plazo. Entonces ¿por qué alguien cometería un error con conciencia?
Al marcar un error a alguien, ¿lo consideras como alguien separado de ti y continúas señalando su error o haces que se sienta como parte de ti? Cuando le señalas un error a alguien, ¿lo estresas más o creas más conciencia en esa persona? A menudo no señalas un error cuando es requerido. No señalar un error – considerando el lugar y el momento – es también un error.
Cuando cometes un nuevo error, no es un error; has aprendido una lección valiosa. Pero cuando repites una y otra vez el mismo error, es un GRAN error. Un error significa simplemente que te ha faltado una lección que se te ha puesto en el camino.
No lamentes tus errores. Sólo toma la lección. No serás juzgado por tus errores, sino por tus virtudes. Los errores son del mundo. Las virtudes son de la Divinidad.
Sabio es aquel que aprende de los errores ajenos. Menos sabio es aquel que aprende de sus propios errores. El tonto sigue repitiendo el mismo error una y otra vez y nunca aprende de él.