El devoto se vuelve Dios

Cuando el río encuentra al océano, el río no es más un río. Se convierte en el océano. Una gota del océano es parte del océano. De la misma forma, el momento en que un devoto encuentra (se entrega) a la Divinidad, el devoto se vuelve DIOS. Cuando un río encuentra el océano, reconoce que es el océano, desde el principio al fin. Similarmente, el “yo”, “yo”, individual se disuelve en UNA Divinidad.

P: ¿Qué sucede con los remansos?

Sri Sri: Algunas veces el océano va hacia el río para darle la bienvenida. Otras veces parece que el océano está empujando al río. Similarmente, la Divinidad propone muchas preguntas y dudas en la mente, o da una experiencia sorprendente para traerlo a uno de regreso a casa.